Subrealismo

Atemporalidad de una única forma de servirse de la comunicación. Una única vía de decir . Haciendo.

lunes, 27 de junio de 2011

Bruma



-Ya no danzas en la zambras
ni silvas dibujos al viento
ya no tundan más tu olas
ni sostnienen tus cimientos
(...)


-Ya no eres ceniza de hoja seca
donde mueres, primavera.
Y la ciudad donde nací
enferma de indiferencia
espera




-Ya no sueñas ser el viento
donde viajan mis recuerdos
ni mojas con hervores de tus labios
las orillas de mis manos







Ya no llores;manantial
la lágrima se hundió en el tiempo
el cielo; se ahogó en el mar
antes del primer intento



¡Ya no huyas ; soledad!
soy los pies de tu sendero
Oiré tu oscuridad
mientras miro tus silencios
(...)



¡Ya no irrumpas vendabal!
entre noches y luceros.
Poesía, ella marchó
marchó llevandose mis versos.








viernes, 17 de junio de 2011

Coincidencia




Ilusión
¡iluso!
Esperanza
La sensación
es una espiral
que sugiere sonrisas al aire
Timidez
Hagamos un pacto por ella
Trataré de no titubiar
una vez más,
al verla
(...)

Intención
Hagámos un trato,
disfrazaré tus contornos
en miradas cómplices
esconderé mi propuesta
hasta el último
momento del día
detén mis miedos a hablar
y callaré con valentía
(...)

Carisma condensada en dulzura
de tu andar
desperdiga interrogantes
versos por escribir (...)
labios por besar
Déjame ser
orilla de tu mar ...
¿Qué pasará Poesía?
...


¿Quien serás?
¿Donde estás?
Tan ingente y sencilla
sutíl, alegría
se definen
los sueños
en; respuestas despiertas
en; preguntas dormidas



Despertar,
primaveras al mirar
doce flores en tus manos
¡y tu voz al pasar!
¡pintan de colores!
los murales
de mis años
...


¡Regálale una tarde a mi interés!
un sólo pétalo
de tiempo
y las mías, si eres tú
pondré ,
a tus pies
el Universo


Permíte
al tiempo esperar
y terminar mis comienzos
y tan sólo en un instante
-espera-
justificar
mi último verso






jueves, 2 de junio de 2011

Dudas


¡ Marchitas mis versos
censuras mis líneas
acallas los silencios
y enmudeces, alegría!





- Se revelan tus secretos
declinas mis intentos
depones tus comienzos
se conoce
lo incierto
-





-Se doblan las tardes
se yerguen las líneas
permites y prohíbes
castigas
y acaricias






(...)





¡Das
y retiras

detienes y caminas
liberas y cautivas
cada año, cada día!





¡ Miras, no miras
eres tú,
eres esa
pantomima

en cada verso ves tu nombre
en cada instante,
en cada rima
!





¡Confundes;
difundes

infundes la duda
escondes la verdad
te muestras de mentira!






¡Cantas ;
recitas

deploras, regocijas
señalas y no eliges
albergas,destierras
éstas y otras
poesías!






Mujeres Anónimas ( fragmento )


Entropía : Medida de la incertidumbre existente ante un conjunto de mensajes, de los cuales se va a recibir uno solo.

Kelly McThompsonEl veintiocho de abril del dos mil cincino en las afueras de Manhattan , Kelly McThompson se dio cuenta del verdadero significado del derecho a la felicidad.

Era una mujer luchadora. Trabajadora. Cordial y servicial ente otras muchas cualidades. Tenía una elevada propensión a la limpieza. Pero sobre todo, poseía una inconmensurable necesidad de que dicha intención sea llamativa y percibida por los demás. Además del trabajo en un pequeño taller de joyas y complementos artesanales Styles, era ama de casa. Vivía a las afueras de la bulliciosa zona del distrito Metropolitano.” Es imposible entender a la gente de esa isla” solía decir. Estaba divorciada. Y en ese entonces convivía con su segundo matrimonio. Steve. Tenía dos hijos, Kate y William, de su primer marido. Fue una época muy difícil. Pero ahora había llegado a una nueva etapa de su vida. La etapa de la felicidad.

Al parecer Kelly había superado ese primer periodo.Su primera relación. Una época que hegemonizó sus veinte y treinta años. Contrajo matrimonio a los veintitrés años de edad. Fue una nueva experiencia para ella, llena de ilusiones, infinitamente repleta de sueños y unas abrumadoras ganas por vivir la vida de manera plena. Ella era una chica atractiva, jovial, sociable, divertida, cómplice de las bromas y terriblemente encantadora. Pero también era una mujer abnegada,organizada y responsable. Al nacimiento de Kate, se desarrolló una parte dentro de sí que jamás había sentido. Un sentimiento maternalista y sobreprotector que la abrazaba. Y con el nacimiento de William , su hijo hombre su familia se convirtió en algo prioritario , a años luz del resto de aspectos importantes en su vida.Sus hijos eran la razón de continuar luchando en cada uno de sus días.

Richard Larsson:

Richard siempre fue un tipo atractivo y vivaz. Procedía de una familia acomodada del condado de Michigan. Su padre era médico, aficionado a la náutica. Tenía seis hermanos y durante su juventud, hubo un intento truncado por terminar la carrera de medicina, a causa de las vicisitudes de la vida. A los veinticinco decidió emprender. Y fundo, con ayuda de un préstamo bancario y el aval del tío Bob que poseía un Casino en Wisconsin, una empresa de venta de repuestos vehículos: MatchCar. Su eterna afición. La empresa no fue mal. Richard viajaba por el área de los tres estados, y se sentía cómodo. Libre. Hasta que conoció a Kelly en uno de sus viajes y decidió trasladarse al estado de Nueva York en los años ochenta. La vida había juntado sus caminos.

Just Married:

Los primeros años fueron de aprendizaje. Richard y Kelly debían de entenderse para convivir. A comprender el significado de una familia. A compartir el tiempo, el espacio y los recursos. Ahora lo de cada uno era de ambos. Inclusive los problemas.

A raíz de su ajetreada vida y la aparición de nuevas responsabilidades conyugales, Richard debía de continuar viajando. Muchas ocasiones no él estaba presente para las fechas importantes. Cumpleaños, navidades, día de Acción de Gracias. Nada era tan importante como el trabajo. Kelly sin embargo;, no abandonada esa conducta abnegada por brindar lo mejor a la pequeña Kate y al inquieto William. Inclusive muchas veces tocaba hacer de padre y madre. Y no dudaba en ejercer de la mejor manera posible, ambos roles.

Y fue así como con el paso del tiempo, Kate se paso sus veinte años. A caballo entre el trabajo y el hogar. No obstante, un nuevo reto estaba por llegar.

I always will love you

“No entiendo por qué. Si éramos una familia. Los cuatro siempre nos hemos mantenido juntos. Unidos. Y ahora esto. No lo entiendo.”Eran las frases que resonaban en la mente de Kelly McThompson. Richard ,por desgracia desarrolló un grave problema de adicción a la cocaína. Muchas ocasiones Kelly estaba semanas sin recibir noticias de Richard y cuando aparecía su vida se convertía en un auténtico infierno.Sin darse cuenta todas sus ilusiones fueron desapareciendo a raíz de su desafortunada conducta.Fue un shock para ella. No sabía cómo abordarlo. Como intentar ayudar ¿Debía de separarse? ¿Debía ayudar a Richard? Intentaba validar en su conducta la idea de que las circunstancias no contaminaran la vida de sus dos hijos, y procuraba disimular.Aunque cada vez fue más dificil.

Peleas. Agresiones. Insultos. Vejaciones. Nada se escapaba de aquellos fatídicos años en los que Kelly tuvo que convivir con la adicción de su marido. Su compañero.Su parte complementaria. Y era inevitable como de manera lenta. Paulatina pero constante, esa vivacidad, espontaneidad. Esa atractiva sonrisa de aquella joven que aspiraba a tocar con los dedos el umbral de la felicidad, dieron paso a una mujer de sonrisa forzada. Temerosa. Incrédula y desconfiada. Aquellos fatídicos noventa diezmaron su confianza hacia su propia suerte. Necesitaba seguridad. Protección.Por eso decidió abandonar a Richard.Un último aliento, y fue la valentía y el amor propio quienes la sacaron de aquella espiral de sufrimiento.

Fue entonces cuando conocí a vuestra madre. Kelly.

Big Steve
:

Han pasado casi veinte años desde que conviviven juntos, y aún están presentes aquellos días donde el miedo podía respirarse. Ella ahora es una mujer que conserva la alegría. Eso nunca se pierde. Además su fuerza interior permanece en su personalidad. Pero a veces he de entenderla.

Kate a acabado la universidad y William ha sido admitido en el conservatorio para formar parte de la Royal Orchesta del estado de Nueva York. Han sido los mejores años para Kelly. Ella ha rehecho su vida. Ahora sabe que está protegida. Que no hay lugar para el miedo. Para la desconfianza. Sin embargo, no es fácil que la vida de una mujer pueda digerir tantos cambios. Y la gran fortuna es que Steve es un genial lector de vidas. Intenta comprender a las personas desde lo que han vivido y la forma que tienen de mirar. Por eso diariamente intenta abrumarla del amor que aún la vida le debía.Inundar sus días de risa. De armonía. De calma.

Hoy ha llegado del trabajo.Aún continua con su pasión. Las joyas y el diseño.

Y como lo suele hacer en muchas ocasiones en las que la casa es un lugar tranquilo, necesita de manera inconsciente cierta turbulencia. A veces su propia personalidad requiere caos. Ostenta desorden y confusión. Es una realidad desencajada a la cual ella deba de hacerle frente. Una oportunidad para poder dar a conocer su valía. Su firmeza. Es como una mascota que intenta proteger a su familia mostrando su lado más agresivo. Es la secuela de un pasado que no ha terminado de pasar.

Esta mañana abrió la puerta,dejó las llaves en el recipiente de coco y bambú, al ver que la calma absoluta reinaba en el hogar,al percibir que el sol entraba por la ventana y el vecindario estaba más silencioso que de costumbre, comenzó a gritar sin motivo.

Y lo hizo como cualquier ser humano lo hace. Identificando al más débil. Kate no vive con nosotros, pero William había tomado unos días de descanso y decidió ayudar a limpiar el ático. Y él fue su víctima en este momento. En estricto orden de los status sociales de la jerarquización del hombre. Acusó de infundadas incapacidades a William por limpiar el ático. Una acción sobre todo de agradecer. Una iniciativa que sencillamente intentaba transmitir una intención, la de ayudar.

Hacer algo en aportación.Sólo quería ayudar.Sin embargo Kate no hizo la misma lectura. Sin motivo aparente empezó a vociferar e insultar a diestra y siniestra a William. Empleó términos poco habituales, y formas inapropiadas para reprocharle una acción voluntaria por su parte. El ático llevaba muchos años sin limpiarse. Fueron unos minutos bastante tensos, portazos, gritos, vociferaciones, pero Steve que permanecía en la cocina preparando browniess mientras escuchaba a Dolly Parton, entendía que se trataba de sus miedos.

Y eso que él llamaba “entropía”: la incomprensible renuncia del hombre a su derecho a la felicidad.

Efectivamente. Hoy veintiocho de abril del dos mil cinco permaneció en silencio. Ella no tenía ningún derecho a tratar así a nadie. Pero decidió calmarse. No avivar más la situación.

Y por eso te escribo William. Tu madre padece de algo que quizás sea normal en algunas personas, pero en cierta medida. Una parte de ella ha estado durante mucho tiempo acostumbrada a hacer frente a situaciones extremas. Circunstancias que ponían a prueba su fortaleza como mujer. Y ello aún permanece en su interior. No he dicho nada esta mañana porque entiendo que se trata de una situación sin importancia, que sin embargo tú debas empezar a percibir sólo desde la madurez y la empatía. Han pasado algunas horas y la he visto llorar en el lado de la cama donde suele leer. Su orgullo no ha podido mantenerse en pie y me ha pedido que la ayude. Que a veces la vida le somete a cambios tan bruscos que ajustarse a la felicidad, no es fácil a los cuarenta y seis años de edad. Espero que entiendas a Kelly. Es tu madre. Hay personas que en sus vidas han pasado por momentos difíciles y tras superarlos temporalmente, aún dejan esquirlas en su interior. Yo lo llamo “entropía”, que es “necesidad al caos en momentos de calma”. Se que estás en tu habitación intentando encontrar respuestas. Espero que leas esto y dejes de darle vueltas a la cabeza. A veces los hijos pueden empezar a educar a sus padres, ofreciéndoles uno de los más bellos regalos. La comprensión.

Te he preparado unos brownies. Están en el penúltimo cajón, donde siempre.

A big big hug

Steve

viernes, 27 de mayo de 2011

Carmencita

La oportunidad de la reinvindicación. La expresión. La oportunidad de la interlocución.La locura. Esa palabra que se hace ambiente y densa y se impregna. La locura sucede como pasa con la humildad. Se le pierde cuando se dice poseerla. Salud Mental.

Desposeidos. Olvidados.


La concepción de la cordura es quizás un paradigma del que nadie puede cerciorar tener en su poder. La intención es un milagro. Un rayo de luz. Un agitado corsél que galopa es nuestro corazón. Desde el hospital Borda.

Chicos mi nombre es Estela y me voy a poner a llorar de la emoción

Estela-Hospital Borda

Radio La Colifata


Gracias Amigos Colifatos


Hoy día viernes 27 de mayo del año 2011 me encontré con una experiencia sublime. Plácida.Fue un mensaje de esperanza. Una señal del lado más carismático de la sociedad. Una sonrisa del paisaje. Un rallito de luz.Una coincidencia entre lo real y lo literario. Me disponía a recorrer el trayecto que la Poderosa y yo solemos atravesar para llegar a Barañain. Melodías sureñas que dan fuerza a las piernas.El casco -de armadura- y la mochila. Todo lo necesario para volar. Y sentir como la vida y el viento te golpean la cara y gritan " estas vivo".Sorteando escarabajos y caracoles de latón, delinieando la blanca línea continua del asfalto.

Mientras a la izquierda los automóviles pasaban dejando al costado una mancha de colores oscuros y un sonido parco que se disipaba rápidamente por el efecto de la enorme velocidad con la que concurrían.Una zona inhabilitada para los peatones. Dificil para los ciclistas, pero sobre todo, imposible para cualquier persona mayor.

Y vi. A mi derecha.Mientras surcaba la autopista. En un segundo. A la velocidad que me permitió el paso. A una anciana.Me topé con una diminuta mujer de aspecto muy mayor.Me detuve y regresé a darle el alcance. Pamplona ofrecía hoy un sol radiante, que hacia reverdecer la hierba y regalaba color a la ciudad. La misteriosa mujer era bajita. Llevaba zapatitos negros. Una falda verde suave, desintencionada. Una chaqueta azul de lana e hilo con botones del mismo color ; y en la mano una bolsa de tela, color blanco. Bordaba con algún dibujo que no llegué a definir. Tenía el pelo completamente blanco y arrugas en la expresión. Estaba encorvada, pero su paso era firme y sobre todo valiente.

-Buenas tardes señora. Necesita ayuda. Que hace usted por aqui. Es muy peligroso-le sugerí
-Hola buenas tardes. Es que he venido a dejar a mi sobrino desde el aeropuerto.Regreso caminando-dijo ella ofreciendo una sonrisa tranquilizadora.

No lo podía entender. ¿ Que hace una persona tan mayor, tan inofensiva y débil caminando al lado de una autopista?¿ No hay autobuses? ¿No hay alguien que la acompañe ? ¿ No hay nadie que al igual que yo la haya podido ver desde el aeropuerto?. Miles de cuestiones acudieron al instante a mi cabeza. Pero lo importante era mantenerla fuera de peligro. Me las ingenié para poder proponerle una especie de escolta hasta llegar al cruce y poder ayudarla. Iba a ser difícil compaginar la suave andadura de la ancianita con la inquietud y el volumen de la poderosa, en un arcén tan angosto. Pero algo debíamos de hacer dijimos los dos -la poderosa y yo.

-Bueno , veamos, déjeme que la acompañe hasta donde pueda usted estar más segura-le propuse y ella aceptó sin problema.

Finalmente elegí la segunda mejor opción. La primera que barajé fue invitarle a que se subiera a la poderosa. No es muy amistosa al principio, pero en esas circunstancias, era necesaria la actitud mas servicial posible. Me imaginé los riesgos visualez y físicos. La grandiosa fotografía que podía derivarse de verme a mi llevando a una mujer de ochenta años en mi bicicleta.Resultaba increíblemente tentador.Pero opté por la segunda mejor opción.


-Mire y preste atención. Yo voy a ir pegado a usted, pero debe arrimarse mucho a su derecha. Espero que los coches que vengan puedan vernos y guardar una distancia prudente. Yo iré detrás de usted.-dije en un tono doblemente elevado, tanto por el ruido de los vehículos y por que involuntariamente le hablo alto a las personas mayores.

Accedió y sin pedírselo en todo el trayecto se ofreció a contarme su vida.




Vengo de dejar a un sobrino en el aeropuerto. Yo vivo en Zurich y he venido para ver un piso por que lo quiero vender. Vivo en Azpilagaña. Por los embutidos Pamplonica masomenos. Y como no sabia donde coger el autobús he venido desde el aeropuerto.Me voy el domingo.Tengo que coger primero el avión. Luego me encuentro con un amigo que me quiere mucho y me lleva hasta la estación del tren. Cojo el tren y llego a casa.Yo tengo muchos sobrinos así, jóvenes como tú.Que también van en bicicleta.


Poseía una ternura demoledora. Parecía como si aquel coloquio no fuese en una autopista, sino en un parque, lleno de niños y pajaritos. Pero el inconveniente radicaba en que se detenía al hablar, sumergiéndose en la historia de su vida. Y lo importante era salir cuanto antes de aquel inestable lugar.

Llegamos finalmente a donde tenía pensado llegar. Y me lo agradeció con dos besos. Como se dan aqui. Uno en cada mejilla. Me prometió rezar hoy en la misa de las siete por mi en agradecimiento por mi amabilidad.Me dijo que era un ángel y se comprometió a coger el autobús la próxima vez que tuviese la intención de desplazarse.Me cercioré que el resto de su camino iba a ser acera o vereda.


No sé si realmente venía de Zurich. No sé si era lógico que no tuviese opción de coger un taxi desde el aeropuerto. No sé si podía haber sido posible que nadie antes que yo la hubiese visto. No lo sé. Pero al despedirme, aprendí algo que probablemente sólo olvide si padezco de Alzeimer.

" Yo se que es peligroso. Pero no tengo miedo. Si voy con cuidado y soy valiente, no me va a pasar nada, corazón ".


La demencia senil. El Alzeimer. La locura. la verdad. Una caminante. Ella. Que se llamaba Carmen-tenía nombre de canción-. Pudo haber sido todas esas posibilidades. Puede haber sido una paciente de algún centro de salud mental. Pudo haber sido una mujer solitaria que se reveló contra la rutinaria consecución de su residencia. Pudo ser una adinerada mujer mayor que siempre decidió caminar.

Sólo se que fuese quien fuese, Carmen, la plenitud de la vida, es quizás algo que pocos podremos ostentar en las inmediaciones de su edad. Conservar esa sonrisa en cada uno de los pasos que daba,pequeños,despacitos pero constantes, y esa valentía, muy probablemente fuesen un mensaje de esperanza. De confirmación que existe una reacción tras una intención.Provenga de donde provenga.

Caminar. Andar. Tal Vez. Enfrentarse a una senda imposible con una bolsita de tela, unos zapatitos negros, un paso firme y la más tierna y sólida de las valentías en ese sonrisa,probablemente me permitió ver el verdadero significado del poder de la actitud del ser humano frente a cualquier escenario.


Inmensamente gracias.













domingo, 22 de mayo de 2011

Yo. vengo a ofrecer mi corazón.

Probablemente la misteriosa conexión que existe entre una parte de mi modo de entender la vida y las letras de este compositor, pianista, guinista, director y actor rosarino, hoy hayan experimentado un desnudo puro, escencial y haya desvelado la infinitud del universo en el que pueden contemplarse las notas, que se desprenden del piano, el desorden y la luz tenue.




Empezó con la timidez que propicia un escenario nuevo. Se sacudió el pelo, involuntariamnete. Y pudo verse sus años frente a esa misma situación, que darían cavida a una consecución de actos que empezaban a fugarse, al mismo tiempo que entraba la música en aquel escenario. Despacito.



Goteaban melodías de sus dedos y sus movimientos empezaron a encontrarse.


Tener frente a un público espectativo , prudente y dificil de impresionar, no se resuelve con un "Dale tiempo al tiempo", pero el escenario estaba allí, y no hubiese sido sencillo salir corriendo. "Telma y Llois" besaban tu frente, y bailaban , a pesar de la incontemplación del cowboy y el ladrón.

La rueda mágica, aparecio y once años de mi vida, pudiueron ser suficientes , para que sin saberlo, desde hace seis, es consciente de que tus ojos, aparecieron una vez más bajo esa luz tenue y la silueta de un pianista, hablando sobre Okinawa y la lluvia que cae sobre la lluvia, mojada.Volví a enamorme de la época en la que empezé a enamorarme de vos.


Yo te conozco de antes. Desde antes del ayer. Cuando me fui no me alejé. Llevo tus marcas en mi piel. Y hoy sólo te vuelvo a ver. Y hoy sólo te vuelvo a ver. Y hoy sólo ; te vuelvo a ver.

Mariposas Technicolor

Fito Paez


Y finalmente te ví. No fumabas unos chinos en Madrid,pero llevabas un vestido y una flor. Simplemente eras tú. Una consecuencia de tu pasado. Una intención consistente. Una normal realidad del presente en el que se encuadran tus momentos de mujer. Y estabas allí. Prudente en cada verso, tímida en cada línea de la letra de todas y cada una de las canciones que danzaban sobre el piano negro. Escapabas pero era imposible perderte de vista. Te vi, como un angelito, sonriente al ausentarse el último miedo, dejando atrás esa calle. Mirando hacia el cielo y sintiendo tus pies sobre el suelo. Estabas viva.Los astros reian y yo no paré de regalarle gracias a la vida,mil veces, por haberme dado tanto.Empezabas a brillar y confirmabas que la sensación de existir es lo más placentero de estar viva y poder sentir la alegría en el ambiente. En el movimiento de las luces. La llave de mandala se rompió. Volvió a romperse el silencio de mi silencio. Volvieron a romperse las barreras. Las prohibitivas normas del "be quiet" y me permití regalarte un deseo infinitamente cargado de un único "es lo que más quiero", como versa la canción.


" Algo tienen estos años, que me hacen poner así, y decirte que te extraño, y voy a verte feliz, muy feliz"

Pétalos de Sal

Fito Paez


Pero no pude ofrecerte nada más que aquello que realmente poseo. No pude prometerte un compromiso serio. Maduro y adulto. No pude cerciorarte de que me mantendría estable en mis propósitos y seguiría el camino neutral de los cobardes, o "conservadores" hombres, disfrazados de monotonía y ahogados en sequedad.



No obstante, te regalé, de las mil maneras que siempre conservaré para darte algún mensaje.




Cuando las busques y no las encuentres, las fuerzas aparecerán.Cuando pasen los años frente a tí y se haga más angosta la línea de los sueños. Cuando creas que ya no puedes permitirte soñar frente a la severidad de la realidad. Cuando desees reir y ya no se humedesca tu humor más infantil a causa de los angulosos momentos de la vida si miras hacia atrás. O simplemente cuando de pronto, sientas una ínfima y efímera sensación de soledad en algún instante del día. Cuando pienses en que algo estaba perdido.Yo .vendré-corriendo- con un mensaje prestado por un pianista ochentero, de la escuela de Charlie

"Quien dijo que todo esta perdido. Yo. Vengo a ofrecer mi corazón"

Fito Paez


Gracias .

jueves, 5 de mayo de 2011

Libertad




El miedo es tangible, el entusiamo por verte,
es el agua que no toca
las orillas de tu cuerpo.
Segundo a segundo se niegan mis verdades,
indiferentes son mis certezas sobre .
Asciendo, imaginando, pensando, presintiendo
tu rostro dibujándose en las paredes de mi vista.
Previsualizo, la antelación de un segundo previo,
de un segundo después de creer encontrarte.
El tiempo se rompe,
el silencio enmudece,
pero aún continuas siendo
una hermosa entelequia a la realidad.
Una flor, una ninfa, un suspiro.
Los caminos, surcos, travesías, rutas del destino
que me conducen a vos,
delinian mis pasos antes de empezar a andar.
Marcan el compás y
¡no lo volveré a decir jamás!
prometo antes de traicionarme una vez más.
Te quiero
Tu luz se puede oír
como se oyen los juglares al amanecer
como se oyen los susurros que el mar
pone a los pies de la luna,
noche tras noche
tu voz puede verse en el aire
como se ven las intenciones del las estrellas
por vivir brillando y deciden fenecer, antes que ver el sol.
Tu sonrisa colorea el retrato del mundo,
en el que permanecen,
los besos que he de obsequiarte en un verso.
Tus aromas se impregnan en las paredes de mis recuerdos,
alimentándose de tu belleza,
propiciando la infinitud de tu hermosa mirada,
de albedrío, de jardines de paz
desde la inagotable fuente
de finura y gracia del movimiento de tu cuerpo
como el agua, como el viento.
Y vuelvo a verte,
a verte, a escuchar como mis latidos,
llaman a las puertas de tu pecho
Como mis verbos y adjetivos se divorcian
Como mis mitades se conocen
mis intentos me delatan
y venden mi última intención y el universo,por un beso.
Destellos, tan sólo un instante, es una eternidad al verte,
al mirarte;nuevamente.
Una ínfima parte de un tiempo, detenido,
subyugado a los patrones de mi predileción por vos,
y la música se desliza sobre tus manos,
y tu pelo ¿era cierto?
no lo sé.
Tus ojos se convierten en verdades, absolutas.
en respuesta lúcidas
de las dudas deambulantes de un porqué
que náufraga en el pasado.
Tus labios, las líneas de una vida por vivirla.
Tus manos, una pretensión,
acogida a la certeza de tenerlas y sujetar mi último poema
Tú voz, una suave canción inquieta que resbala por el aire.
Tú, haces del miedo, murallas infranqueables, haces del tiempo, un eterno silencio.
Tú, y tu momento previo.
Tú y el cielo.
Tú.
Claridad.
Tú, el universo, un soplido de Dios y
el siguiente instante,
de este último verso
que se muere al verte,
y vive por tenerte
vivirá por ,
para siempre
(...)